miércoles, 4 de junio de 2014

UNA VIDA ROBADA. (Enero 2014)

UNA VIDA ROBADA. (LA MALA MEMORIA)



Centro Cultural Fernando Fernán Gómez.
Autor: Antonio Muñoz de Mesa.
Directores: Antonio Muñoz de Mesa y Julián Fuentes Reta.
Intérpretes: Carlos Álvarez Novoa, Asunción Balaguer, Liberto Rabal y Ruth Gabriel.

NI CHICHA NI LIMONÁ.

Podría ir al grano y limitarme al pensamiento que se apoderó de mi cabeza cuando comencé a ver esta función. Podría ser comedida, condescendiente e incluso aplaudir el hecho de que un tema que ha comenzado a salir a la luz hará poco más de un año, sea llevado con tal celeridad a un escenario; pero no me apetece. No me apetece porque creo que se ha querido aprovechar el “boom” que todavía existe sobre “la real y macabra historia” de los niños robados, porque se ha hecho con un texto pobre y previsible (desde un principio intuí que los dos personajes más jóvenes tenían mucho que ver genéticamente), porque esa intriga, ese suspense del que habla su autor casi no existe… Quizá  tanto cambio de escena, tanta lentitud, tanta parsimonia en la conducta de los dos jóvenes provoca que interiormente queramos darles un empujoncito, dar un empujoncito en general, a una función cuyo valor reside únicamente en Carlos Álvarez Novoa; en la fuerza y vitalidad da a su enfermo, que no desmemoriado, personaje.
Considero, pues, que “Una vida robada” es un pobre intento de llevar al escenario un tema con mucho contenido, con mucho fondo, un tema que merecía más, como quizá podría merecer más el debut teatral de Liberto Rabal.


Sofía Basalo.