DON JUAN TENORIO.
de José Zorrilla.
Teatro Pavón.
Asesor de verso: Vicente Fuentes.
Director: Maurizio Scaparro.
Intérpretes: Luis Merlo, Bárbara Lluch, Gabriel Garbisu y Roberto Quintana, entre otros.
LA PASIÓN DE DON JUAN.
Han sido innumerables, las ocasiones en las que "Don Juan Tenorio" ha revivido sus conquistas, relatados sus heroicas hazañas y desplegado su ironía y versos por los escenarios españoles.
Seguramente, en todas ellas se han mantenido los elementos técnicos más significativos, convirtiendo su texto, escenografía e incluso el porte de este caballero en adalid de lo que constituye nuestra cultura literaria, haciendo de él un mito indiscutible.
La Compañía Nacional de Teatro Clásico ha llevado a cabo una nueva versión de la obra de José Zorrilla, realizada por el notable director italiano Maurizio Scaparro, con la que completa así su trilogía "Donjuanesca", habiendo representado "Don Giovanni" -basado en el "Burlador de Sevilla" de Tirso de Molina y que actualmente se encuentra de gira por Europa- y "Don Giovanni" de Mozart para el Teatro Massimo de Palermo.
Scaparro, ha abordado esta empresa sin conocer la obra y sin visionar previamente ninguna de las numerosas representaciones realizadas, de la misma, lo que ha supuesto a los actores una dura labor: Desaprender lo conocido, los caracteres arquetípicos de un Don Juan más afectado por un postizo clasicismo que español. Y así ha resultado la representación que ahora mismo tiene lugar en el Teatro Pavón; una obra en la que la pasión, tal y como remarcaron los artífices de la misma, en la rueda de prensa acaecida en los primeros días del mes de diciembre, se ha erigido en uno de los principales protagonistas.
PASIÓN Y VISCERALIDAD. Éstas son las características de un Don Juan envuelto en el espíritu mediterráneo que interpreta Luis Merlo. Se ha obviado, o mejor, se ha dejado en un segundo plano la escenografía e incluso un vestuario generalmente recargado, para, sin llegar al anacronismo, hacerlo de un modo sencillo y correcto. Todo ello con el fin de adentrarse en el espinoso mundo de los sentimientos.
Hemos encontrado a un Don Juan que siente, quizá demasiado, el miedo, la impotencia a veces, pasando por una remarcada ironía.
Maurizio Scaparro nos ha dejado, de este modo, bien claro su nacionalidad y condición.
Es cierto que un clásico ha de ser tratado como tal, pero considero, de igual modo que, la inexistencia del legendario sofá, no vulnera el espíritu original de este texto; al contrario, esta escena, en la que las miradas se tornan huidizas y evasivas, es la más íntima y la que con más delicadeza se ha tratado, dotándola de una riqueza de matices que casi la hace mágica.
En definitiva, creo que este Don Juan clásico o no, ha sido tratado con PASIÓN, tal vez, con una pasión desmedida, pero, al fin y al cabo, la pasión es intemporal.
Sofía Basalo.2002.
domingo, 8 de marzo de 2015
lunes, 20 de octubre de 2014
ENFRENTADOS. (Octubre 2014)
ENFRENTADOS.
Teatro Amaya.
Director: Arturo
Fernández.
Intérpretes: Arturo Fernández y David Boceta.
Autor: Bill C. Davis.
DOS PUNTOS DE PARTIDA Y UNA MISMA COMUNIÓN.
Dos hombres de la
Iglesia.
Un joven a punto de
hacer sus votos y cantar misa. Un joven lleno de ideas y ganas de cambiar el
mundo y su mundo. Un joven que pretende llevar a cabo su ministerio hacia
fuera, hacia el exterior, mirando la realidad desde ella misma… Y un párroco,
quizá cansado, quizá acomodado, quizá adormecido como lo están su espíritu,
como lo está aquello en lo que creyó, abrazado a unos fieles, creyentes por
costumbre, piadosos en la apariencia, cristianos sin conciencia…
Sí, este
planteamiento resulta atrayente y, tal vez, alejado del costumbrismo al que nos
tiene acostumbrados la Marca ARTURO FERNÁNDEZ.
He de decir que en un
principio y antes de fijarme, me dejé de llevar por el prejuicio y pensé “ENFRENTADOS…
por una mujer, sin duda”… Y tengo que confesar que me ha alegrado equivocarme.
ENFRENTADOS es una obra
interesante, su contenido es interesante y los personajes son ricos, complejos
y llenos de matices.
En esta ocasión
Arturo Fernández no está mal como actor. Es cierto que una vez más se ha
esmerado en la escenografía, si bien y como corresponde, adopta un tono más
sobrio. Su “pareja de baile” es, al igual que el personaje a interpretar, un
joven, tal vez debutante… En todo caso primerizo en estas lides… Y se nota un
poquito… Con lo que, en este aspecto le vamos a poner “falta” “al maestro” que,
como casi todos, demanda “Todos los focos hacia mi persona”.
De cualquier forma,
como he dicho antes, no está mal el veterano hombre de teatro. Hay escenas en
las que, incluso diría, deja entrever al ACTOR que, según los entendidos, fue
una vez; eso sí, no estaría de más que prescindiese de algunas notas de humor
fácil, algunas “morcillas” para hacer “risa”… Quizá conoce a su público y sabe
que no le permitirían ciertas cosas, ciertas profundidades de conciencia… Quizá
lo sabe y lo hace a propósito…
Y, en fin… Supongo
que el asunto “pinganillo” es irremediable y eso no lo soluciona ni el bótox…
(Vale, sí… Va con segundas… Lo siento… Una pequeña maldad, sin importancia)
Sofía Basalo.
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domingo, 19 de octubre de 2014
EL HIJO DE LA NOVIA (Octubre 2014)
EL HIJO DE LA NOVIA.
Teatro Bellas Artes.
Autores: Fernando Castets y Juan J. Campanella.
Director: Garbi Losada.
Intérpretes: Tina Sáinz, Juanjo Artero y Álvaro de Luna, entre otros.
EMOCIÓN Y TERNURA MÁS ALLÁ DE LA CRISIS.
Quién no recuerda el entrañable film, interpretado por
Héctor Alterio, Norma Aleandro y Roberto Darín. Quién no se ha emocionado con
la eterna historia de amor de Nino Belbedere, con el amor teñido de culpabilidad
y frustración de ese hijo, incapaz de mirar a su madre de frente porque cree
que no cumplió sus expectativas.
Quién no sonrió ante los escasos episodios lúcidos de una
enfermedad que borra lentamente la figura del ser humano al que osa abrazar.
Llevar esta historia
al escenario es, a un tiempo, jugar con ventaja y un reto enorme. La ventaja la
porta la historia y los sentimientos que viajan con ella. El reto, el paso del
cine al teatro, la gran labor de los actores cinematográficos, el buen hacer
del oficio argentino…
Ambos aspectos han sido aprovechados desde el momento en que
se ha dispuesto una banda sonora maravillosa y conmovedora, hasta la elección
de un decorado vestido de nostalgia y presidido por una fotografía de una joven
y sonriente Norma (Tina Sáinz).
Esta puesta en escena rebosa ternura, amor y buen hacer.
Juanjo Artero es un intérprete muy veraz, con una enorme capacidad para
comunicar con el espectador y transmitir la emociones; la pareja de veteranos
novios, formada por Álvaro de Luna y Tina Sáinz, caminan por el restaurante de
su hijo con una facilidad asombrosa. Todo funciona como un reloj en el que, y
desde una perspectiva personal, me agradó Mikel Laskaurain, un papel secundario
repleto de vitalidad, de ganas de vivir frente a la adversidad, de ganas de
sentir la vida, el amor, la alegría… frente a la desolación.
Un papel secundario que pone un broche dorado a una función
maravillosa, en la que una amalgama de sentimientos deambulan del escenario al
patio de butacas y de un rendido patio de butacas al escenario donde cinco
grandes reciben una prolongada y merecida ovación.
Sofía Basalo.
lunes, 30 de junio de 2014
EL BAILE. (Marzo 2014)
EL BAILE.
Centro
Cultural Fernando Fernán-Gómez.
Autor: Edgar
Neville.
Versión:
Bernardo Sánchez.
Director:
Luis Olmos.
Intérpretes:
Pepe Viyuela, Susana Sánchez y Carles Moreu.
… UN
SUCEDÁNEO…
Seguramente
Edgar Neville escribió en los años 50 una comedia romántica deliciosa, con
diálogos brillantes y personajes profundos.
Seguro, no lo
niego, pero la actualización a la que se ha visto sometida, la han convertido
en una comedia romántica, sin más. Bien interpretada, bien dirigida, pero nada
más.
No he leído
esta obra (la original), tampoco su secuela (Una segunda que el autor escribió
a la vista del enorme éxito que “El Baile” obtuvo en aquel tiempo) pero sí la
vi con alguien que leyó las dos y que, a la salida, me dijo que había estado
bien, aunque los “corta-pega” se notaban demasiado. No tengo nada en contra de
las versiones o actualizaciones, pero se han de hacer sin que la calidad quede
menoscabada y aquí, creo, que se ha quedado lastimada.
No puedo
decir que “El baile” sea una obra mal hecha, mal interpretada porque no es así.
Incluso el personaje que interpreta Pepe Viyuela es más que entrañable por su
rareza, su amor repleto de generosidad, porque no existe una persona así, en
definitiva… Y sería maravilloso que existiera. Pero, a mis ojos, no tiene nada
de especial, nada porqué ser recuperada. Es una comedia, en la que el amor se
pasea imperturbable y eterno a lo largo de casi un siglo. Nada más.
Decir que
este baile que nunca se llega a efectuar y que se divide en tres partes (tres
pasos a tres) es la conjunción de las dos obras que escribió originariamente
Neville. Los dos primeros se corresponden propiamente con El Baile, pero el
tercero, el que se sitúa en esta época, pertenece a la secuela de la obra,
donde el personaje femenino es la nieta de la protagonista que es como “una
gota de agua” y que sigue siendo el eterno amor de los dos amigos.
“El baile” es
una propuesta muy sencilla en la que los intérpretes se mueven de un modo muy
ágil y muy cómplices. Todo parece muy fácil en ella, todo fluye con un ritmo
muy suave y delicado.
Los tres
actores están impecables. El único “pero” que puedo ponerle es, en este caso,
una versión que ha simplificado en exceso una literatura dramática brillante e
ingeniosa (según me han dicho y según he podido leer en diversos medios de
comunicación)
Sofía Basalo.
miércoles, 11 de junio de 2014
LAS CHICAS DEL CALENDARIO. (Abril 2013)
LAS CHICAS
DEL CALENDARIO.
Teatros del
canal.
Autor: Tim
Firth.
Director:
Antonio Calvo.
Intérpretes:
Beatriz Carvajal, María Garralón, Berta Ojea, Soledad Mallol, Asunción
Balaguer, Cati Solivellas y Carmen Esteban, entre otros.
MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES.
Estamos ante
una historia conmovedora, con cierto punto reivindicativo, con bastante tono
moralista, que promete mucho pero que nos deja insatisfechos.
Esta
insatisfacción nos llega desde múltiples puntos de vista:
Por un lado,
la escenografía, ciertamente trabajada, pero demasiado grande, demasiado
pesada, ralentiza la acción y acentúa el carácter accesorio de algún que otro
personaje y alguna que otra escena; con lo que el trabajo empleado en ella,
resulta baldío.
Por otro
lado, el trabajo de las actrices y sus diálogos son forzados y carentes de
verdad. A veces, tenemos la sensación de estar ante el televisor, viendo una de
las múltiples series en las que más de una han participado; las risas son
falsas y a veces gratuitas. Siguiendo con el elenco, pasamos a los secundarios:
Qué malos son los intérpretes que dan vida al fotógrafo del famoso calendario y
a la peluquera, amante del marido de una de las chicas del calendario.
Este actor y
esta actriz, hacen de sus personajes unas caricaturas, malas caricaturas, que
sobran absolutamente y que, en el caso de la peluquera, forma parte de un toque
moralista que resulta pasado y desagradable.
Personalmente,
“Las chicas del calendario” me ha decepcionado por completo. No me conmovió
nada la historia. No me pareció creíble ni convincente ese instituto femenino
con tan sólo 6 integrantes, para un calendario de doce meses.
No me creí a
la directora, otra caricatura de esa asociación; tampoco las diversas escenas,
lentas en su sucesión y algunas, muy cortas en su ejecución, que son sketches
televisivos vestidos de un humor demasiado visto.
“Las chicas
del calendario” es demasiado larga para un argumento tan simplista. Sin
embargo, tendrá mucho éxito. “Las chicas”, veteranas en su profesión, cuentan
con numerosos fans y saben ganarse a un público sediento de risas fáciles…
Sofía Basalo.
miércoles, 4 de junio de 2014
UNA VIDA ROBADA. (Enero 2014)
UNA VIDA ROBADA. (LA MALA MEMORIA)
Centro Cultural Fernando Fernán Gómez.
Autor: Antonio Muñoz de Mesa.
Directores: Antonio Muñoz de Mesa y Julián Fuentes Reta.
Intérpretes: Carlos Álvarez Novoa, Asunción Balaguer,
Liberto Rabal y Ruth Gabriel.
NI CHICHA NI LIMONÁ.
Podría ir al grano y limitarme al pensamiento que se apoderó
de mi cabeza cuando comencé a ver esta función. Podría ser comedida,
condescendiente e incluso aplaudir el hecho de que un tema que ha comenzado a
salir a la luz hará poco más de un año, sea llevado con tal celeridad a un
escenario; pero no me apetece. No me apetece porque creo que se ha querido
aprovechar el “boom” que todavía existe sobre “la real y macabra historia” de
los niños robados, porque se ha hecho con un texto pobre y previsible (desde un
principio intuí que los dos personajes más jóvenes tenían mucho que ver
genéticamente), porque esa intriga, ese suspense del que habla su autor casi no
existe… Quizá tanto cambio de escena,
tanta lentitud, tanta parsimonia en la conducta de los dos jóvenes provoca que
interiormente queramos darles un empujoncito, dar un empujoncito en general, a
una función cuyo valor reside únicamente en Carlos Álvarez Novoa; en la fuerza
y vitalidad da a su enfermo, que no desmemoriado, personaje.
Considero, pues, que “Una vida robada” es un pobre intento
de llevar al escenario un tema con mucho contenido, con mucho fondo, un tema
que merecía más, como quizá podría merecer más el debut teatral de Liberto
Rabal.
Sofía Basalo.
lunes, 26 de mayo de 2014
LA CELESTINA. (Octubre 2012)
LA CELESTINA.
Teatro Fernán-Gómez.
Autor: Fernando de Rojas.
Versión: Eduardo Galán.
Dirección: Mariano de Paco Serrano.
Intérpretes: Gemma Cuervo, Juan Calot, Alejandro Aréstegui,
Olalla Escribano, Santiago Nogués, Rosa Merás, Irene Aguilar, Jordi Soler,
Natalia Erice.
UN MITO EN MINÚSCULA.
Junto a Don Quijote de la Mancha y Don Juan Tenorio, La
Celestina constituye uno de los tres grandes personajes de nuestra literatura.
Fernando de Rojas la escribió a finales del siglo XV, para que fuera leída por
público universitario y culto de su época y sin afán alguno de que fuese
representada.
Quizá por ello el autor no se preocupó por la extensión de
la obra (16 ò 21 actos, según la versión)… Con lo que la labor de llevarla a
escena siempre ha sido complicada y a menudo se ha fracasado en su empeño.
La versión que ha llevado a cabo Eduardo Galán para la
propuesta que actualmente podemos ver en el Teatro Fernán-Gómez, es muy
reducida, tal vez, en algunos parlamentos, demasiado. De este modo, no llega a
adentrarse en la psicología de los personajes, en el misterio que encierra La
Celestina, en el porqué de la actitud de Calisto o en el misterioso cambio de
conducta de Melibea. Es ésta, en fin, una versión que simplifica esta obra y en
cierto modo la trivializa convirtiéndola en un folletín donde todo el mundo
muere, quizá de un modo chocante, cuando menos.
La escenografía es muy sencilla. Demasiado blanca con una
iluminación un tanto deficiente. La labor de los intérpretes es muy
hetereogénea. No me convencen los jóvenes actores que interpretan a los falsos
protagonistas (Calisto y Melibea) –Alejandro Aréstegui y Olalla Escribano,
respectivamente-, los avariciosos criados, Pármeno y Sempronio, Santiago Nogués
y Juan Calot, realizan una labor más convincente, sobre todo éste último. El
resto del elenco lleva a cabo un trabajo aceptable, si exceptuamos a Jordi
Soler, que interpreta al padre de Melibea y que aparece en escena envarado,
diciendo su texto de un modo solemne y a la antigua, con lo que definitivamente
rompe cualquier atisbo de homogeneidad ya no sólo en la calidad de la
interpretación, sino en las formas.
Detengámonos en La Celestina. Gemma Cuervo. Sin duda, es el
reclamo de esta propuesta, la razón de tal labor. Si la escenografía no nos
dice nada, no importa, tenemos a Gemma Cuervo (parece decir la productora y el
mismo director, quizá yo también lo haría…) Pero Gemma Cuervo no es del todo
una buena Celestina. No alcanza a abarcar todos los matices que tiene ese
personaje. El misterio que encierra. La sabiduría que ha atesorado a lo largo
de toda una vida. Ella afirma que ha hecho una Celestina “humana”, y lo es.
Tiene detalles verdaderamente buenos, pero también lleva su actuación en
algunos momentos a épocas pasadas, gesticula demasiado, utiliza la voz,
elevándola a tonos innecesariamente agudos… Recuerda a las veteranas actrices
de épocas pretéritas… No podemos afirmar que el reto “Celestina-Cuervo” haya
concluido con la victoria absoluta de “Celestina”, pero casi.
En general, se trata de una propuesta demasiado simplista,
que nos deja impasibles, que no nos dice nada… Una propuesta de la que no
podemos extraer el porqué del mito literario de La Celestina.
Sofía Basalo.
sábado, 24 de mayo de 2014
UN TROZO INVISIBLE DE ESTE MUNDO. (Noviembre 2012)
UN TROZO INVISIBLE DE ESTE MUNDO.
Naves del
Español.
Autor: Juan
Diego Botto.
Director:
Sergio Peris-Mencheta.
Intérpretes:
Juan Diego Botto y Astrid Jones.
VISIBLE
HUMANIDAD…
Cinco voces,
cinco personajes invisibles, cinco realidades que caminan silenciosas a nuestro
lado, con miedo a molestar, con miedo a ser demasiado presentes, con miedo a
ser políticamente incorrectas… Cinco seres reales que de la mano de Juan Diego
Botto llegan a nuestro presente para tocarnos con la palabra, para conmovernos,
incomodarnos, decirnos que una vez fueron ellos y quién sabe si mañana seremos
cualquiera de nosotros. Para ponerle rostro, nombre y apellidos a una realidad
que pasa por nuestra cotidianidad escrita con letras minúsculas y casi
transparentes.
Un policía
que cree que en este país no cabe nadie más. Un inmigrante que intenta
comunicarse por teléfono con su mujer para explicarle cómo le va al otro lado
del charco. Una mujer subsahariana que nos cuenta en primera persona y con una
intensidad sobrecogedora como viajó hacia el primer mundo y todos los
obstáculos que tuvo que atravesar para sobrevivir… sin conseguirlo… Un joven
nos cuenta su tortuosa experiencia en Argentina en la época en la que la
dictadura enturbiaba los Aires Buenos de ese país y finalmente, un hombre
filosofa con amarga ironía sobre lo que significa estar lejos de su país natal
y perderlo todo por un exilio político.
Estas son los
personajes a los que darán vida Juan Diego Botto y Astrid Jones. Unos textos
basados en casos reales conocidos por el primero gracias a su colaboración con
diversas asociaciones y ONG’s. Unos textos escritos con inteligencia, con un
agudo sentido del humor y con una humanidad estremecedora.
La escenografía
es muy sencilla. Una cinta transportadora de maletas de cualquier aeropuerto en
cualquier lugar del mundo. Los personajes aparecen, surgen, comienzan su
testimonio sobre esa cinta transportadora, como si fueran una maleta más. Un
objeto que viaja de un país a otro sin elegirlo, sin detenerse a pensarlo, sin
pararse a plantearse lo que le espera en ese nuevo lugar en el que como un
viejo baúl hace su entrada.
Juan Diego
Botto además de ser el autor del texto, es quien lleva todo el peso de esta propuesta
teatral, interpretando a cuatro de los cinco personajes, en los que sin duda ha
dejado mucho de sí mismo. Botto, que se prodiga mucho más en cine, es un lujo
sobre un escenario, como un lujo son estos cinco textos repletos de verdad, de
una verdad doliente por su existencia, por nuestra indiferencia y por la
invisibilidad a la que la sometemos de una forma tan dolosa como a veces
inconsciente.
Sofía Basalo.
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miércoles, 21 de mayo de 2014
Los Hijos se han dormido. (Noviembre 2012)
LOS HIJOS SE HAN DORMIDO.
LOS HIJOS SE
HAN DORMIDO.
Naves del
Español.
Autor y
director: Daniel Veronese (Basado en “La Gaviota” de Anton Chejov)
Intérpretes:
Malena Alterio, Miguel Rellán, Susi Sánchez, Pablo Rivero, Alfonso Lara, Aníbal
Soto y Diego Martín, entre otros.
UNA GAVIOTA
INDIFERENTE…
Quizá ésta no
sea “La gaviota” que “soñamos” todos aquellos que vimos o leímos la obra
escrita por el dramaturgo ruso. En este montaje no hay emoción, no hay
sutileza, no hay sentimentalismo, no hay trascendencia, no motiva al espectador
al sobrecogimiento… Esto quizá no sea malo en sí mismo, sino fuese porque esa
emoción, ese sentimentalismo, esa trascendencia es algo intrínseco a cualquier
título “Chejoviano”.
Parece que
Daniel Veronese se ha convertido en un director de culto en nuestro país. Un
director que sin embargo no siempre ha acertado, recordemos su versión de “Las
tres hermanas” también de Anton Chejov. Ello no impide para que pueda hacer lo
que mejor le plazca, y una servidora opinar del mismo modo.
“Los hijos se
han dormido” extraño título, que sinceramente no sé a qué obedece, es una
propuesta que si no se basase en el texto en que se basa pasaría sin pena ni
gloria. Porque, repito, carece de humanidad y de emoción.
Por lo demás,
la escenografía es rudimentaria y quizá un tanto fea y la dirección de actores
es más que correcta, destacando en su labor, los veteranos frente a los más
jóvenes y por cierto, televisivos.
Tengo que
decir, que fui a ver esta función llena de ilusión. Quizá porque “La Gaviota”
es una de las obras teatrales que más me gustan, que más me han emocionado, que
más me han sobrecogido… Tal vez, también por esta razón la desilusión fue
mayor. Objetivamente nada tengo que refutar a esta versión. Emocionalmente
tengo que refutarle todo… pues sinceramente, algo que no te produce ningún
sentimiento… es algo fallido en su intento y en su ejecución.
Sofía Basalo.
martes, 29 de abril de 2014
Quitt. (Marzo 2012)
QUITT.
Teatro Valle-Inclán.
Autor: Peter Handke.
Traducción: Pablo Martín.
Dirección: Lluís Pasqual.
Intérpretes: Jordi Boixaderas, Andreu Benito, Jordi Bosch,
Eduard Fernández, Míriam Iscla, Lluís Marco, Marta Marco y Boris Ruíz.
CAPITALISTA ABURRIMIENTO…
Podría ser interesante introducirse en las maniobras de los
grandes oligarcas para controlar los mercados. Podría ser interesante descubrir
cómo nos manipulan, cómo dirigen nuestros gustos, nuestras opiniones, nuestras
necesidades… Digo más: No “podría ser” interesante; “Es” algo sumamente actual
e interesante… Y sin embargo, todo ello, en este inmenso poema escrito por
Peter Handke y estrenado en Zurich hace cuarenta años… No resulta atractivo.
Aburre soberanamente.
Los discursos de los diversos personajes resultan plúmbeos y
a veces “invitan” al espectador a pensar en otra cosa, cuando no a dormitar.
Los únicos momentos en los que la atención del espectador queda
atrapada por la realidad puesta sobre el escenario por Lluís Pasqual son las escenas
grupales en las que los intérpretes rompen la cuarta pared caminando a través
del patio de butacas. En esos instantes el texto parece aligerarse para abrirse
a un diálogo ágil e irónico.
Sin embargo, esa agilidad desaparece. La ironía se diluye en
un clima áspero y monótono… Y la intención que el director catalán subraya en
el programa de mano resulta ser papel mojado… Palabras vacías que emiten unas
voces magníficas (Jordi Boixaderas, Marta Marco), en unas interpretaciones
notables (Lluís Marco, Boris Ruíz, Jordi Bosch…)… Encerradas todas ellas en un
marco gris, demasiado amplio, demasiado ostentoso… Y demasiado lleno de Nada…
Quizá ésa es la impresión que se quiera dar. Personas que
dirigen el mundo, que rigen los destinos ajenos de una forma arbitraria.
Personas sin corazón, capaces de matarse a sí mismas por lograr tener más…
Personas que viven rodeadas de dinero y sin nada… Sin nadie… Absolutamente
solas, en medio de un universo vacío… Como ellos.
Quizá ésa ha sido la intención del director y del autor del
texto… Trasladar al espectador la nada que planea a nuestro lado, un universo
capitalista e inhumano que nos está aniquilando poco a poco… Sin embargo, esa idea
nos la han trasladado muy mal… Porque en lugar de sobrecogernos, preocuparnos,
agobiarnos, incluso… Nos aburren… Y eso siempre es un triste fracaso.
Sofía Basalo.
sábado, 26 de abril de 2014
Extraño anuncio. (Marzo 2012)
EXTRAÑO ANUNCIO.
EXTRAÑO ANUNCIO.
Teatro Valle-Inclán (Sala Francisco Nieva)
Autor: Adolfo Marsillach.
Dirección: Mercedes Lezcano.
Intérpretes: Manuel Galiana, Pepe Carabias, Mónica Aragón, Kike
Sánchez, Óscar Olmeda y Ana María Barbany.
LA IMBORRABLE HUELLA DEL MAESTRO.
Han transcurrido diez años desde que falleciera Adolfo
Marsillach y su viuda continúa en su empeño por cumplir la promesa de estrenar
los textos inéditos del actor, dramaturgo, director e inquieto hombre de
teatro.
En 2004 leí el texto que hace poco más de un mes llegaba a
la Sala Francisco Nieva del Teatro Valle-Inclán. Ya en aquel tiempo me fascinó,
dejándome un desasosiego indescriptible. Ya en aquel tiempo imaginé su puesta
en escena y esperé a dejar de imaginar para ser testigo de la ansiada realidad
que en el mes de marzo experimenté.
El misterio de la vida y de la muerte. La enigmática
intersección de dos ámbitos que caminan de la mano aunque nos cueste
asimilarlo. La magia de una puesta en escena impecable y de unas actuaciones
magníficas, que encabeza un Manuel Galiana extraordinario, como es habitual. La
mezcla entre el estupor, la incertidumbre y lo ilógico de una sonrisa que nos
es inevitable esbozar ante las situaciones que surgieron de un juego magistral.
El tiempo es el eje de una acción que nace tras una llamada,
un anuncio chocante y un hombre que a medio afeitar acude a abrir la puerta. Un
tiempo que está marcado por un tic-tac que nos acompaña antes, incluso, de que
la función comience. Un tiempo que desde su realidad teje una red que poco a
poco va ahogando al protagonista; un protagonista que no recuerda haber muerto,
que sabe que su mujer está en Barcelona porque su hermana se halla enferma, que
no admite que dos empleados de una empresa de mudanza irrumpan en su casa para
llevarse los muebles, los pedazos de realidad que aún lo rodean y protegen; un
protagonista observado por una mujer enigmática, por un cobrador insistente… Y
por su esposa… Antes de que reciba la llamada que la obligará a marchar a la
ciudad condal…
Manuel Galiana está espléndido en la piel de un hombre cada
vez más desconcertado. Su interpretación está llena de mesura, de contención e
inocente indefensión. Su trabajo está perfectamente arropado por un elenco
impecable que nos sobrecoge y nos hace sonreír desde el propio texto, desde la
propia situación, nunca desde el exceso.
La puesta en escena es rigurosa con el texto. El blanco de
las paredes de ese piso antiguo nos hace pensar quizá en la irrealidad que
rodea la acción, sin contar con las luces y su reflejo azul, que al final de la
función nos sugiere multitud de finales, multitud de caminos, multitud de
verdades a las que poder agarrarnos, al ser partícipes de un juego teatral más
que notable. Tal vez podamos pensar que se podía haber ido más allá de las palabras
que dejó escritas el maestro… Sinceramente creo que no era necesario. Esta
propuesta es sobresaliente por quien la escribió, por quienes han dado voz a
los personajes y por supuesto, por quien la ha dirigido, incluyendo los guiños
que hacia su autor están presentes en la función.
Sofía Basalo.
domingo, 20 de abril de 2014
Esta noche no estoy para nadie (Febrero 2013)
ESTA NOCHE NO ESTOY PARA NADIE.
ESTA NOCHE NO
ESTOY PARA NADIE.
Teatro
Auditorio Federico García Lorca de Getafe.
Autor y
director: Juan Carlos Rubio.
Intérpretes:
Kiti Mánver, Gisela, David Ordinas y Bruno Squarcia.
Letra: Isabel
Montero.
Música: Raúl
Gama.
NOTABLE
PASATIEMPO.
Después de
más de diez años, Juan Carlos Rubio reestrena su primer texto. Una divertida
comedia de enredo, aderezada con unas gotas musicales que llevan envueltas
ingeniosas letras. “Esta noche no estoy para nadie” nos cuenta la complicada
relación que existe entre una madre (Kiti Mánver) que acaba de separarse de su
segundo o tercer marido y una hija (Gisela) que vive su primer desengaño
amoroso. Ambas acaban de “estrenar” la recién aprobada ley de divorcio, pues
hemos de decir que esa noche en la que la primera “no está para nadie”
transcurre en 1981; una década en la que se comenzaba a vivir la libertad, la
independencia, la desenfrenada alegría… siempre bajo la brillante protección de
“la laca”.
La noche de
autos, la confusión y el desenfreno se darán cita en el apartamento de la
joven. El exmarido y padrastro de ésta “se invitará” a la casa dispuesto a
seducirla. Bruno Squarcia da vida a este desfasado personaje, un poco fantasma
que cree ser muy moderno porque lleva al hombro un teléfono móvil… (de los que comenzaban
a cambiar las costumbres de los más modernos en aquellos tiempos – es decir, de
los que pesaban un quintal-). Poco después hará su aparición el cuarto en
discordia, el marido gay al que da vida David Ordinas. Éste junto a Kiti Mánver
protagonizan uno de los números más hilarantes de este musical de pequeño
formato que nos regala un directo íntegro, con unos guiños continuos “al vecino
que toca el piano” y vive tras la estantería que cobija los objetos de valor de
la pareja de mujeres que se pelean, se dicen las verdades y se quieren con
locura en una noche inusitadamente intensa.
La dirección
es impecable y los actores se mueven con una complicidad absoluta. La risa, la
ironía, el sarcasmo y un poquito de drama, están garantizados en una propuesta
enormemente sencilla, casi intrascendente, que se mueve de una agilidad
asombrosa entre la nostalgia y la hilaridad… Aunque a decir verdad, todos
salimos con ganas de bailar en una noche en la que estamos para todos.
Sofía Basalo.
jueves, 17 de abril de 2014
Desaparecer (Marzo 2012)
DESAPARECER.
Autor: Julio Cortázar (basado en los cuentos de Edgar Allan
Poe)
Dirección: Calixto Bieito.
Intérpretes: Juan Echanove y Maika Makovski.
… HACIA LA NADA…
“Desaparecer” no es una obra de teatro al uso. Tampoco es un
concierto, ni un recital. Si tenemos en cuenta la personalidad de quien dirige
esta propuesta, si nos guiamos por su trayectoria profesional, acudiremos al
teatro con la mente abierta y el espíritu presto a recibir todo aquello que la
originalidad y la osadía de este director coloca sobre las tablas; en este caso
un espectáculo lleno de belleza y sugestión. Un espectáculo que nos conduce
hacia un lugar aséptico, hacia un lugar de color blanco sumamente atractivo,
hacia un lugar cuyas paredes podrían asfixiarnos y sin embargo nos acogen
generosas… Como si su aislamiento nos
protegiese de los miedos, de las imágenes tenebrosas que las palabras crean en
la mente del protagonista… Del hombre
que vaga en ese espacio cuadrado, de la mujer que canta sin mirar a un público
absorto en la verdad que sobre el escenario queda derramada en cada cuento, en
cada capítulo vital, en cada recuerdo doloroso, en cada sentencia condenatoria…
Juan Echanove demuestra que es un actor enorme, con una voz
perfectamente modulada, dando a cada frase el matiz preciso, la intensidad
necesaria, el dramatismo justo.
Maika Makovski, es la segunda protagonista de este
espectáculo. Una compositora muy conocida en el mundo indie, pero que no había
experimentado el mundo de la interpretación. Su debut no puede ser mejor. Posee
una voz hermosa y una tremenda capacidad para transmitir la oscuridad que todos
llevamos dentro, consciente o inconscientemente. Makovski ha compuesto unos
inquietantes temas que arropan la puesta en escena de esta propuesta.
El proyecto del director catalán toma forma a partir de
diferentes textos de Edgar Allan Poe, a los que se han unido las diferentes
vivencias del escritor Robert Walser, que murió mientras paseaba por la nieve
próximo al manicomio en el que estaba internado. Juan Echanove nos transmite
ese deseo de huida, ese miedo de ignorar hacia dónde caminar, hacia dónde
avanzar… El vacío de no saber qué camino tomar, ni si tan siquiera hay un
camino que tomar… Y todo lo hace sin un ápice de sobreactuación. Pasa de la
indiferencia al terror, de la ira al arrepentimiento, de la lágrima más sentida
a la risa más histérica… Y todo ello con la medida exacta de emoción, de
visceralidad, de pasión…
La perversidad es intrínseca al ser humano, nos repite el
autor, que añade, que sólo alguien inocente puede cometer una maldad… Y en toda
su extensión nos la muestra Juan Echanove… Acompañado por una imagen
fantasmagórica, silenciosa a veces y siempre hipnotizadora… La imagen de Maika
Makovski… Quien nos observa desde un lugar que ignoramos (desde la nada quizá)…
Un lugar que nos atrapa como lo hace la niebla que en todo momento cubre el
suelo del escenario del Teatro de La Latina… Si en otros espectáculos resulta
molesta, en éste experimentamos una rara sensación de cercanía, de magnetismo,
es humo frío nos atrapa y nos empuja hacia el lugar desde donde nos habla el
gran actor…
Sofía Basalo.
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lunes, 14 de abril de 2014
Orquesta de Señoritas. (Septiembre 2012)
ORQUESTA DE SEÑORITAS.
ORQUESTA DE SEÑORITAS.
ORQUESTA DE SEÑORITAS.
Director y adaptador: Juan Carlos Pérez de la Fuente.
Autor: Jean Anouilh
Reparto: Juan Ribó, Juan Carlos Naya, Luisa Martín, Víctor
Ullate Roche, Francisco Rojas, Emilio Gavira y Zorión Eguileor.
FEMENINO PATETISMO.
Como las botellas de plástico que conforman el decorado del
local llamado “El balcón de España y Portugal”; como las botellas que también
decoran el propio Teatro Amaya, los personajes de esta función son pobres
mujeres, resignadas y entregadas a su profesión; mientras, tras las luces y las
sonrisas forzosas, respira la realidad de una posguerra cruel y vestida de
gris.
Juan Carlos Pérez de la Fuente ha trasladado a España la
realidad teatral de la obra de Jean Anouilh, a una época proclive al recuerdo y
la memoria: A la posguerra. Las canciones francesas han sido sustituidas por
pasodobles y cuplés de sobra conocidos, para concluir con el “legendario”
“Suspiros de España”.
Los integrantes de esta orquesta son mujeres, mujeres
auténticas. Mujeres que sienten como mujeres, que aman como mujeres, que sufren
y seducen como mujeres. El trabajo de todos los intérpretes es sobresaliente.
Más aún es el trabajo de Luisa Martín quien, la tarde que pude ver la función,
tuvo que sustituir a Luis Pérezagua en el papel de Patricia, esa mujer dedicada
a su cielito (su madre), su música y su casita, llevando a cabo una magnífica
labor.
“Orquesta de señoritas” es una tragicomedia, una
tragicomedia musical en la que la música y las interpretaciones vocales son en
directo y están ejecutadas con absoluto acierto. Los intérpretes llenan el escenario moviéndose
con gran elegancia.
Se podría haber caído en la parodia, en el ridículo, en la
exageración. No es éste el caso. Juan Ribó es Doña Hortensia, la directora de
esta orquesta, una mujer entregada a su profesión, a la risa permanente, a un
público demandante de una profesionalidad cultivada con, casi, un esfuerzo
vital. El resto de la orquesta, muestra ante el público y ante una descuidada
labor de costura, sus miserias, su vida personal, sus frustraciones… Mientras
se esfuerzan por mantener en pie una orquesta desmembrada.
Es interesante esta apuesta, esta adaptación. Quizá el
cartel y la publicidad sugieran otro tono, otros matices, más risa, más
frivolidad… No es así, esta “Orquesta” en realidad está llena de amargura… de
una amargura que se esconde entre las plumas de un vestuario, de un decorado,
de unas canciones repletas de vida, de la vida que ansían estas Señoritas.
Sofía Basalo.
miércoles, 2 de abril de 2014
Diario de Moscú (Diciembre 2012)
DIARIO DE MOSCÚ
Teatro del
Arenal.
Autor: Pep
Guinyol.
Director: Pep
Guinyol.
Intérpretes:
Josep Linuesa, Vicente Gil, Esther Galán y Álvaro de Juan.
DIARIO DE UNA
FAMILIA “NORMAL”.
Pep Guinyol
ha escrito esta comedia, basándose en una pareja de amigos homosexuales que
adoptaron un niño ruso. Pep Guinyol ha hecho con ello un canto al amor, al amor
auténtico, al amor que está por encima de los estereotipos, de los
convencionalismos, de los dogmas y de lo políticamente correcto. Pep Guinyol ha
escrito un texto sencillo, una obra sencilla, unos personajes sencillos, que
desde su normalidad nos muestran la cotidianidad de una pareja de hombres que
ve cómo “su niño” se ha hecho mayor, se ha enamorado y planea casarse. Los
intérpretes hacen su trabajo de una manera heterogénea, no están los cuatro al
mismo nivel, la verdad. Josep Linuesa es quizá el que mejor elabora su
personaje, alcanzando junto a Esther Galán un nivel cómico muy notable en la
cena en la que “el niño” (Álvaro de
Juan) presenta su novia a sus padres.
Como antes he
apuntado, la obra siempre en tono de comedia es muy sencilla; por eso mismo y
por su tono cómico está de más el monólogo que en la conclusión de la misma se
apunta Álvaro de Juan. Un monólogo grave, reflexivo, serio… Que queda adosado
de mala manera al cuerpo de la obra. No queda bien, sobra de una manera
descarada y de mal gusto… Entre otras cosas, porque quien lo declama es el
actor más flojo del cuarteto.
Poco más se
puede decir de esta sencilla comedia; una comedia tan normal que podría pasar
inadvertida, totalmente.
El texto es
endeble y los actores tampoco llegan a hacer el milagro de convertirla en algo
extraordinario. Salvo el momento de la cena familiar, en el que sí, la risa es
clara, sonora y sincera… Poco más logra en el público este “diario moscovita”.
Sofía Basalo.
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sábado, 29 de marzo de 2014
Subprime. (Marzo 2013)
SUBPRIME
SUBPRIME.
Teatro
Fernando Fernán-Gómez.
Autor:
Fernando Ramírez Baeza.
Director:
Ricardo Campelo.
Intérpretes: Pep Munné, Chete Lera,
Federico Aguado, Daniel Huarte, Aitor Gaviria, Aure Sánchez, Antonio Salazar y
Jorge Lora.
REAL COMO LA
VIDA MISMA… Y SIN SABOREAR…
Sin duda, la
obra que acoge el Centro Cultural Fernando Fernán-Gómez es un ejemplo de un
teatro arriesgado, potente, interesante y necesario. Sin duda, un reparto tan
extenso, encabezado por dos actores más que solventes, es un ejemplo de buen
hacer en unos tiempos oscuros y difíciles.
Retratar una élite corrupta, que
camina entre escombros, que se aprovecha de una sociedad que quizá mire a otro
lado porque si mira al frente puede cegarse, es una empresa más que
sobresaliente… Y sin embargo, es triste que no se pueda saborear todo este buen
hacer. ¿Por qué?
¿Porque el
Centro Cultural Fernán-Gómez tiene una mala acústica. Porque cada vez que los
actores elevan un poco la voz el eco hace ininteligible un texto, presumo, interesante.
Porque los actores no tienen una voz adecuada a las dimensiones del teatro…?
Pues no sé
qué decir, porque el texto que defiende, y muy bien, Chete Lera (Vicepresidente
del gobierno) se entiende a la perfección; en cambio, el texto correspondiente
a Pep Munné, Daniel Huarte, etc… es casi, casi ininteligible desde mi butaca
(fila 11).
Así pues, si
fuera defecto del teatro no se les entendería a ninguno ¿no?
Siguiendo con
la puesta en escena, la considero muy potente y original. Las proyecciones audiovisuales
potencian la agilidad de la acción y la rapidez de lo que ocurre en el despacho
de ese empresario que siempre resulta atractivo ante las cámaras, aunque su
trabajo conduzca a la quiebra la empresa que maldirige; ese empresario que nos
recuerda a muchos de los que han conducido hacia un presente ruin y
desesperanzador, este mundo en el que sobrevivimos a duras penas.
He de
reconocer que en cierto momento me aburrí, no pude seguir la acción de esta
obra, tal vez la palabrería económica que velozmente declama Pep Munné, el eco
que me hacía perderme entre sonidos que no lograba entender, el ir y venir de
actores cuyas palabras tampoco lograba digerir… Una pena que espero se
solvente… Colocando unos microfonillos, cambiando de teatro o de actores… A
saber.
Sofía Basalo.
miércoles, 26 de marzo de 2014
Tengamos el sexo en paz. (Septiembre 2012)
TENGAMOS EL SEXO EN PAZ.
TENGAMOS EL SEXO EN PAZ.
Teatro
Arenal.
Autor: Darío
Fo y Franca Rame.
Director:
Álvaro Lavín.
Intérprete:
Mercedes Castro
SEXO SIN
TAPUJOS.
Hace unas
seis temporadas más o menos, Charo López daba voz a este texto en el Teatro
Infanta Isabel. En esta ocasión, ha sido Mercedes Castro, de la mano de Álvaro Lavín,
quien ha retomado la vigencia de las palabras del Premio Nobel Darío Fo, para
seguir quitando telarañas a un tema eterno y de eterna actualidad: El sexo.
De un modo
hilarante y festivo, la actriz, imparte la lección magistral concebida por Fo.
Todas las caras del sexo quedan expuestas en un texto que, como corresponde,
nos llega salpicado de reivindicación y sana crítica.
El sexo es
algo consustancial al ser humano y no hay porqués suficientes para esconderlo,
para taparlo, para maquillarlo o para vestirlo de pecado o falta imperdonable.
Mercedes
Castro interpreta a diecisiete personajes en solitario con una naturalidad y
una verdad con las que consigue conectar de lleno con el público; cosa que, a
mis ojos, no lograba Charo López. También he de decir que ésta última no es
santo de mi devoción y quizá no sea del todo objetiva en el juicio.
Darío Fo
tiene la virtud de ser siempre actual; de hecho no es su único texto en vigor,
en la cartelera madrileña. Además de la fuerza que siempre derrocha el autor,
podemos decir que tiene el don de ser un visionario y tratar un tema en este
caso, trillado, repetido, recurrente y quizá manido, de un modo diferente; con
inteligencia, buen gusto y total ironía.
Álvaro Lavín
potencia estas últimas características, para crear un espectáculo absolutamente
sencillo y puro, que es conducido por una actriz fantástica.
Sofía Basalo.
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miércoles, 19 de marzo de 2014
Sofocos. Enero 2013.
SOFOCOS.
Teatro Nuevo Apolo.
Autora: Isabel Arranz.
Dirección: Juan Luis Iborra e Isabel
Arranz.
Intérpretes: Ana Hurtado, Lolita
Flores, Fabiola Toledo y Paz Padilla.
LA VIDA EMPIEZA A LOS 50.
Supongo que hoy en día con la
situación que atravesamos los españolitos de a pie y las empresas de todos los
ámbitos habidos y por haber, es lógico que una de éstas aborde proyectos cuyo
único fin sea recaudar dinero; proyectos vendibles; proyectos sin sustancia y
que llamen al público, incluso a aquél que jamás pisa un teatro pues está mejor
en casita viendo “Sálvame”.
“Sofocos” es uno de estos proyectos.
Una serie de monólogos más o menos fáciles, interpretados por dos personajes
muy conocidos y queridos por la gente que, sobre el escenario, están
custodiados por dos actrices menos conocidas y sositas, por no decir malas. Una
serie de canciones, interpretadas a veces en playback. Una serie de
coreografías vulgares y una imagen muy televisiva, muy mediática que afirmará
una y otra vez que la menopausia es “un tiempo tan feliz…”
“Sofocos” no es más que eso. Unos
chistes que Paz Padilla dice con su gracia habitual. Unas situaciones que la
mayor de Los Flores aborda con soltura y del que apenas podemos salvar dos
“gags”. Porque el tema está trillado, porque no nos ofrece nada nuevo y porque
no hay nada sobre ese escenario que no veamos cada día en “Tele Cinco”.
La dirección no se ve, porque los dos
nombres que conocemos se limitan a ser ellos mismos y los otros dos, acompañan
con poca fortuna a sendos “ovarios” cantarines (sktech musical afortunado de la
“sofocante” propuesta); supongo que se habrá pensado que el objetivo no precisa
dirección alguna, pues el reclamo está en los nombres, en las caras, en el
continente, no en el contenido… Y cualquier cosa hará que tras una hora y
media, “el respetable” se levante de su butaca y ovacione a aquéllas que
entonan el “50 años no es nada”.
“Sofocos” cumple el objetivo para el
que fue concebido. ¿Debemos, pues, salvar de “la quema” a este incómodo síntoma
menopáusico?... Dada la situación, seamos benévolos… Aprobado, pues, para esta
nueva etapa vital del sexo fuerte.
Sofía Basalo.
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Teatro Nuevo Apolo
sábado, 15 de marzo de 2014
DR FAUSTUS. (Febrero 2012)
DR FAUSTUS.
Autor: Christopher Marlowe.
Adaptación: David Desola.
Dirección: Simon Breden.
Intérpretes: Óscar Sánchez Zafra, Bruno Ciordia, Alicia
Garau, Jesús Teyssiere, Ana María Montero, Jorge Gurpegui, Daniel Moreno y
Alejandro Saá.
… CON EL ALMA EN VENTA…
El texto de Christopher Marlowe nos narra la leyenda del
hombre que vendió su alma al diablo para obtener todo lo que deseaba en la
vida. Un hombre sabio incapaz de mantenerse indemne ante las tentaciones
maléficas de Lucifer. Un mito que continúa su ciclo manteniéndose absolutamente
actual porque el poder corrompe, porque el poder deja al descubierto nuestra
realidad, una realidad vil, mezquina y frágil, porque la verdad que pone ante
nuestros ojos ese poder es sólo una fantasía, un sueño… Una pesadilla, quizá.
Ha sido un acierto la puesta en escena de La Fundación Siglo
de Oro, antes Rakatá. Un acierto por su urgencia, por su necesidad; por la
situación que atraviesa una sociedad únicamente preocupada por acaparar, por
enriquecerse a corto plazo, tan rápidamente como fugaz… Ha sido un acierto la
puesta en escena por el modo en el que Simon Breden nos cuenta esta fábula, la
vida del Dr. Faustus, una vida puesta sobre un tablero de juego, del juego más capitalista
que puedan imaginar: El Monopoly. La vida se convierte en una partida de
Monopoly. El tiempo son tres dados, ellos marcan nuestros pasos… Que pasarán por la cárcel, por el banco, por
la bancarrota… Y por la posibilidad de comprarnos una calle, un barrio, una
urbanización… Sin olvidar los siete pecados capitales que, como escalones en
descenso, calientan nuestras huellas hasta caer en brazos del Demonio, de la
muerte, de la soledad y el abandono.
Son ocho los intérpretes que nos cuentan, nos dramatizan la
historia de Fausto. Sólo uno será el sabio que vendió su alma. El resto dará
voz a los personajes que pasarán por la vida del hombre ilustrado: Personajes reales, personajes
fantasmagóricos, malignos, ángeles, religiosos, mendigos, usureros…
En algún momento, la propuesta resulta pesada, quizá por su tono ritual. Sin
embargo la sátira y la crítica ácida de algunas escenas (sobre todo en la
segunda parte) son inmejorables.
Óscar Sánchez Zafra es un perfecto Fausto. Atormentado,
prepotente, fracasado, temeroso… Defiende el personaje de una manera soberbia
en todo momento, así como el resto del reparto.
Sin embargo, considero que “Dr. Faustus” es una obra
difícil. Una buena propuesta que a veces resulta complicado seguir.
Sofía Basalo.
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Teatros del Canal
jueves, 13 de marzo de 2014
Babel. (Octubre 2012)
BABEL.
BABEL
Teatro Marquina.
Autor:
Andrew Bovell.
Adaptador:
Pedro Costa.
Directora:
Tamzin Townsend.
Intérpretes: Pedro Casablanc, Aitana Sánchez-Gijón, Jorge
Bosch y Pilar Castro.
PAREJAS ENAMORADAS/MATRIMONIOS DESENAMORADOS.
No estamos ante una obra al uso. Quizá un público
acostumbrado a un teatro más clásico, no acierte a enterarse del todo, a entrar
en el mosaico que Babel nos ofrece. Un compuesto en el que se conjugan a un
tiempo diversos espacios, diversas acciones, diversos diálogos, en un ejercicio
teatral realmente complicado que está resuelto de un modo más que
satisfactorio.
Dos parejas se son infieles respectivamente al mismo tiempo
y en distintos lugares. El público es testigo de ambas acciones así como del
posterior encuentro en el domicilio de cada uno. Se ha de estar muy atento a
esta primera historia pues existen diversas ramificaciones que la unen al
thriller que seguidamente dará comienzo, continuando parcialmente el formato
inicial.
La dirección es verdaderamente eficaz, como suele ser habitual
en Tamzin Townsend. Los intérpretes responden con solvencia a los nueve
personajes a los que habrán de dar voz, alcanzando cotas de un dramatismo a
veces sobrecogedor. Quizá el personaje más agradecido en este último punto sea
el de Aitana Sánchez-Gijón, en la segunda parte de esta propuesta. Una
psicoanalista, repleta de inseguridades, enfrentada a una paciente agresiva e
intimidadora que a la postre resulta ser la amante de su marido, con quien no
logra comunicarse.
Éste es el quid de esta obra, de ahí su título. No hay
distintos lenguajes, diferentes idiomas en el edificio de dos plantas que
conforma la escenografía de Babel. Pero sí hay una absoluta incomunicación; un
absoluto cansancio en unos matrimonios que se toleran, que se aguantan, que se
han acostumbrado a hacerse una compañía en soledad que a veces hace daño y les
pide sentir otra cosa o simplemente sentir; hay hastío y un concepto de lealtad
erróneo y egoísta… Y también hay deseo, amor, dependencia… Un cúmulo de
sentimientos que nos invita a reflexionar tras la conclusión de una obra que
nos deja helados.
Babel es una obra notable, novedosa, exigente tanto para el
actor como para el público. El cuarteto intérprete no es del todo homogéneo,
quizá los papeles femeninos sean más ricos y les ofrezcan a ellas la
oportunidad de un lucimiento que en el caso masculino no llega a ser tal; sin
embargo funciona y lo hace realmente bien.
Sofía Basalo.
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