sábado, 8 de marzo de 2014

¿Quién teme a Virginia Woolf?. Septiembre 2012.

¿QUIÉN TEME A VIRGINIA WOOLF?


                                                               



 Teatro de La Latina.
Autor: Edward Albee.
Versión y Dirección: Daniel Veronese.
Intérpretes: Carmen Machi, Pere Arquillué, Ivan Benet y Mireia Aixalá.

LECCIÓN TEATRAL.

George y Martha se odian. George y Martha se aman. Quizá ninguno pueda estar sin el otro. Quizá ninguno sea nada sin el otro… Aunque tampoco lo son en compañía.

Se conocen perfectamente. Conocen sus debilidades, sus frustraciones, sus deseos incumplidos, las personas que quisieron ser y aquello que han llegado a ser; de tal modo que saben cómo increparse, cómo humillarse, cómo herirse… Para poco después unirse en un abrazo ahogado en alcohol.
George es un profesor de historia con un grave problema de alcoholismo. Martha es una mujer frustrada e insatisfecha.

La noche de un sábado cualquiera se reúnen con un compañero del trabajo de George y su mujer para completar una velada agradable, que acabará convirtiéndose en una auténtica pesadilla. Una pesadilla a cuatro, que sacará a la luz las emociones más profundas de cada uno.

No vi la película que a mediados de los años sesenta interpretaron Liz Taylor y Richard Burton, pero siempre he tenido la impresión de que era éste un texto con una carga emocional grandísima; un texto que exige lo máximo de aquellos que lo pongan en pie. Un reto, en definitiva, para cualquier intérprete.

El Teatro de La Latina ha abierto su temporada con la genial obra de Edward Albee, interpretado por Pere Arquillué y Carmen Machi. Dos actores que se odian, se escupen, se aman, se humillan con una verdad que sobrecoge. Personalmente, nunca he sido muy “fan” de Carmen Machi, pero he de reconocer que en esta ocasión me ha dejado impresionada. Su trabajo es más que magnífico. No vemos a Carmen Machi, vemos a esa mujer frustrada caminando a duras penas por una beoda existencia. Pere Arquillué domina el escenario y las aristas de su personaje de un modo absoluto. Ambos forman un “matrimonio” sobresaliente.

En el programa de mano leemos que este texto es el retrato de la sociedad norteamericana del momento y un análisis del engaño. De las falsas apariencias quizá, de aquello que queremos ocultar por vergüenza, por prejuicios, por hipocresía, por una moral enfermiza que asfixia nuestros sueños, nuestros pasos… Quizá una moral que nos impide soñar…

“¿Quién teme a Virginia Woolf?” es todo eso y mucho más. Una obra de teatro sobresaliente, que exige de dos grandes intérpretes. Tenemos a esos dos intérpretes y tenemos una obra de teatro soberbia.


Sofía Basalo.

martes, 25 de febrero de 2014

WILT. EL CRIMEN DE LA MUJER HINCHABLE.

WILT. EL CRIMEN DE LA MUÑECA HINCHABLE. (octubre 2012)



WILT. EL CRIMEN DE LA MUÑECA HINCHABLE.

Teatro Bellas Artes.
Autor: Tom Sharpe.
Adaptación y dirección: Garbi Losada.
Intérpretes: Fernando Guillén Cuervo, Ana Milán, Ángel de Andrés, Koldo Losada y Aitziber Garmendia.

DE LA NOVELA, AL TEATRO… UN RETO NO SUPERADO.

La novela del británico Tom Sharpe ha vendido más de diez millones de ejemplares en todo el mundo. A todos nos suena, reconozcámoslo. Personalmente recuerdo a este personaje de mis adolescentes clases de literatura en un colegio privado concertado cerca de casa. Recuerdo este personaje como un hombre fracasado, intentando superarse a cada instante, a cada grito de una mujer que consigue hundirlo en una autoestima endeble y extremadamente frágil. Se puede extraer de la delirante historia de este señor llamado Wilt, diversas críticas. A la familia, a la sociedad, a la escala de valores de la misma sociedad, al sistema policial… Quizá  sí, pero es tan surrealista esta historia, su planteamiento, su desenlace, su transcurso… que personalmente, no salgo del teatro o no cierro el libro con la sensación de haber presenciado algo crítico, algo más o menos serio, algo que me haga reflexionar.
Esta historia es una comedia sin más y así lo han entendido su adaptador, director y elenco interpretativo, que han elaborado una especie de cómic, donde se funden en un collage las proyecciones audiovisuales y la realidad teatral. A mi parecer, esto no favorece a la propuesta. No le da homogeneidad, más bien al contrario. El cambio de planos me produce una sensación extraña, una sensación que me aleja de un hecho teatral que no me parece tal. Quizá sea porque los protagonistas son actores que he visto sobretodo en series de televisión y no me ofrecen nada nuevo, ningún matiz que me aparte del estereotipo que sus personajes han hecho de sí mismos o a la inversa, ellos se han dejado poseer por ciertos caracteres que han explotado en… Esta propuesta, por ejemplo.
“Wilt. El crimen de la mujer hinchable” es uno de los títulos más flojos y menos atractivos que he visto últimamente, en la cartelera madrileña. Los intérpretes se limitan a hacer de este título una comedia mediocre. No sé si el error está en ellos o en el planteamiento de un director que ha seguido a pie juntillas la letra de una novela, con el riesgo que ello conlleva. En mi opinión, el reto no se ha cumplido. Lo siento.


Sofía Basalo.

viernes, 12 de abril de 2013

ORQUESTA CLUB VIRGINIA (Junio 2012)



ORQUESTA CLUB VIRGINIA.

 Naves del Español.

Director: Manuel Iborra.
Autores: Manuel Iborra y Joaquín Oristrell.
Intérpretes: Antonio Resines, Víctor Elías, Jorge Sanz, Juan Díaz, Enrique San francisco, Pepón Nieto, Macarena Gómez, Guillermo Montesinos y Pau Riba, entre otros.

… DEL CINE AL TEATRO.

Aquí podríamos volver a hablar de la dificultad de trasladar una realidad cinematográfica a una realidad teatral.

Aquí podríamos volver a hablar de la dificultad de plasmar un interesante número de espacios que en cine es algo habitual y fácilmente realizable, pero que en teatro puede resultar tedioso.

Aquí podríamos hablar de lo que en cine puede funcionar, pero no, en el teatro. 

Una propuesta sin conflicto, lineal, guiada por un narrador omnisciente que, al mismo tiempo, protagoniza la historia de una orquesta humilde, especializada en los clásicos ritmos del bolero y la salsa.

Personalmente, esta propuesta resulta lenta, sin emoción; a la mitad llega a decaer, encontrando sin ningún género de duda sus puntos fuertes, sus mayores aciertos, en la actuación de Macarena Gómez, cuando interpreta la canción italiana “No tengo edad” y en el magnífico descubrimiento de Miranda Gas.

Los intérpretes hacen bien su trabajo; sin embargo, por ejemplo, no descubrimos a un Antonio Resines diferente del que estamos acostumbrados a ver en las series de televisión en las que ha trabajado.

Creo, sinceramente, que la intención del equipo artístico es buena. La filosofía, el porqué de la recuperación de este clásico del cine español es loable e incluso llena de poesía; pero considero que el error radica en tratar de plasmar literalmente su argumento, su idea.

El teatro no es cine y el primero jamás podrá superar al segundo a la hora de reflejar la verdad espacial.

Si ya lo sabemos, la pregunta sería ¿por qué se sigue intentando hacer?

Sofía Basalo.

jueves, 4 de abril de 2013

RECORTES (Marzo 2013)




RECORTES.

Sala Cuarta Pared.

Autores: David Greig y Clara Brennan.
Versión: Juan Cavestany.
Director: Mariano Barroso.
Intérpretes: Nuria Gallardo y Alberto San Juan.


MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES.


He de reconocer que me esperaba otra cosa. He de reconocer que de los actores que interpretan esta propuesta esperaba algo más, algo diferente, algo vibrante, algo que me conmoviese, algo que me hiciera contemplar el presente de otro modo…

Quizá críticas anteriores me llevaron a considerar este título de otra forma. Quizá las estrellas concedidas por críticos de consolidada reputación me llevaron a considerar este título de otra manera…

… Pero, personalmente, “Recortes” no se merece cuatro estrellas… Ni tan siquiera, tres.

¿Qué los actores lo hacen bien? Por supuesto, son indiscutiblemente buenos… Pero eso no basta.

“Recortes” es la unión de dos monólogos. Dos monólogos oportunos, reivindicativos, medianamente buenos… Pero ya está. Incluso diría más. 
“Reflectante”, primer monólogo que interpreta Nuria Gallardo, está cargado de datos innecesarios, su redacción es rebuscada, tanto es así que el espectador tarda en comprender qué tiene que ver el regalo de una madre a su hija, con los recortes dictaminados por un determinado gobierno, ante la situación de crisis que atraviesa un país. El segundo, “Frágil”, interpretado por Alberto San Juan, introduce algo original y hasta cierto punto divertido: Hace partícipe al público, ofreciéndole la oportunidad de que dé la réplica al actor… Sin embargo, esta nota, tampoco lo hace extraordinario. Y no es más. Dos monólogos, yuxtapuestos. Dos monólogos unidos porque individualmente se trataría de una propuesta demasiado corta.

“Recortes” es, en definitiva, una desilusión que nace por la calidad y trayectoria de los nombres que avalan los dos monólogos que la conforman. Y una desilusión que también nace, por qué no decirlo, por la exageración de una crítica que no siempre es objetiva.

Sofía Basalo.

sábado, 23 de marzo de 2013

HISTORIA DE DOS (Julio 2012)


HISTORIA DE DOS.


Teatro Amaya.

Autor: Eduardo Galán.
Director: Gabriel Olivares y Jesús Bonilla.
Intérpretes: Ana Ruiz y Jesús Bonilla.

LA VICTORIA DEL AMOR.

El Teatro Amaya ha abierto su temporada teatral veraniega con una historia de amor tierna y no exenta de humor. Los protagonistas son un profesor en horas bajas; cuando su vocación docente comienza a flaquear al ver, día a día, cómo sus alumnos desoyen sus consejos y hacen mofa de sus enseñanzas; y la madre de uno de sus pupilos. Una mujer luchadora, con poco tiempo para cultivarse y muchas ganas de aprender.

La obra parte de los recuerdos de este viejo profesor, el día de su jubilación. Ante los pupitres vacíos, el maestro recuerda el momento en el que todo cambió para él: Cuando creía tenerlo todo perdido y apareció ella; una mujer un poco vulgar, con mucha energía, defendiendo a un hijo  que intenta educar en soledad; una mujer casi analfabeta pero con un deseo inmenso de aprender… Eso quizá hace que en el profesor resurja la esperanza, una ilusión que poco a poco se transformará en amor. Un amor correspondido por una mujer necesitada de afecto y protección.

La historia es bonita, aunque a mi parecer debería concluir cerrando el círculo del recuerdo del protagonista masculino; pues si empieza como una evocación, creo que debería de concluir en el mismo tiempo y en la misma situación, Sin embargo, no ocurre esto.

El final de “Historia de dos” es precipitado, con las gracias típicas de los personajes que, en los últimos tiempos ha popularizado Bonilla y con un abrazo tan rápido y fugaz como poco apasionado.

Ana Ruiz interpreta bien su personaje. Hemos de acentuar la dificultad del texto que a menudo debe declamar la actriz, al dar vida a una mujer con un léxico deficiente y complejo para memorizar.

“Historia de dos” es, en definitiva, un buen pretexto para pasar una hora y media fresquita, viendo algo agradable con la ilusión (irreal) de que el amor puede vencer las barreras del tiempo, la clase social y la falta de cultura.

Sofía Basalo.

viernes, 8 de marzo de 2013

TESTIGO DE CARGO (Octubre 2012)




TESTIGO DE CARGO.

Teatro auditorio Federico García Lorca de Getafe.
Autor: Agatha Christie.
Director: Javier Elorrieta.
Intérpretes: Manuel Galiana, Luis Fernando Alvés, Paca Gabaldón, Iker Lastra, Lara Dibildos y Voro Tarazona, entre otros.

THRILLER SIN SUSPENSE…

Decir Agatha Christie, es decir suspense, interés, emoción, misterio…

Es complicado vulnerar estas características cuando se parte de un texto bien escrito, de un texto con los rasgos que leemos en el programa de mano: “Depurado estilo. Un thriller lleno de fuerza y profundo interés humano, con giros inesperados a cada paso del relato”.

Esto podría ser así, si estuviéramos ante una puesta en escena ágil, capaz de mantener un ritmo vivo y enérgico… Pero esta propuesta es lenta, demasiado lenta. Cuenta con unas pausas (Para cambiar la escenografía) excesivamente largas y numerosas, a lo que hemos de añadir una banda sonora original que ya nos parece cansina como “obertura” inicial… Una obertura extensa, innecesaria y repetitiva a lo largo de dos horas que fácilmente podrían percibirse como alguna más…

No podemos decir nada en contra de los intérpretes que, sin embargo, adoptan unos ademanes demasiado estáticos e inexpresivos. No sabemos si son exigencias del director, estimamos que así es, por tanto, achacamos el negativo resultado final de la propuesta a un director que ha apostado por una puesta en escena clásica que no aporta dinamismo ni emoción al argumento que por el contrario pierde toda su “sustancia”.

Paca Gabaldón como la “testigo de cargo” adopta en el final una “pose” con tintes de tragedia griega poco creíble. Iker Lastra es un “acusado” aceptable aunque al principio un tanto insulso. Manuel Galiana es un “abogado defensor” notable. Luis Fernando Alvés es un “fiscal” muy americanizado pero convincente y Lara Dibildos alcanza en su segunda caracterización “el bien” en mi particular escala de valorización artística, algo a tener en cuenta dada mi poca “empatía profesional” con esta actriz.

Sin embargo, y en definitiva, nos encontramos ante una propuesta pesada y estática que no favorece en absoluto al lenguaje literario de la siempre eficaz Agatha Christie.

Sofía Basalo.

sábado, 2 de marzo de 2013

LA DECISIÓN DE JOHN (Noviembre 2012)



LA DECISIÓN DE JOHN. (COCK)

Teatro Fernando de Rojas (Círculo de Bellas Artes)

Autor: Mike Bartlett.
Director: Denis Rafter.
Intérpretes: José Vicente Moirón, Gabriel Moreno, Isabel Sánchez y Javier Magariño.

LA INDECISIÓN DE UN COBARDE…

Aunque esta obra de Mike Bartlett ha sido traducida como “La decisión de John” la compañía de Teatro del Noctámbulo ha evocado de forma continua su título original: Pelea de gallos. Así, la escenografía es una especie de “ring” circular o coso taurino, alrededor del cual caminan enérgicamente los intérpretes. Este espacio concluye con unas gradas, en las que puede acomodarse parte del público. La acción se estructura en escenas breves que quedan interrumpidas por un sonido similar al de un combate de boxeo. No hay más. La palabra, el actor y el poder del teatro. Tampoco es necesario. El público queda entregado a la acción, al dilema del protagonista, a la lucha por descubrir su identidad.

John es un joven homosexual y pareja estable de H. Cuando estos atraviesan una pequeña crisis, conoce a una mujer M, de la que se enamora y con la que vive un romance. John decide volver con H, aunque no logra olvidar a M. Llegando así a no saber a ciencia cierta si es homosexual o heterosexual. Finalmente, el padre de H decide intervenir en esta disyuntiva con un discurso que no deja abierta la puerta a la posibilidad, a la probabilidad, al quizá.

Puede parecer que John decide, opta, logra conocerse, saber quién es… Personalmente, creo que se queda con lo más fácil, con lo conocido, no es valiente. De hecho así lo reconoce en varias ocasiones. No sabemos si John y H serán felices, conservarán su relación de pareja y la felicidad entre la negación a la posibilidad de un bienestar desconocido y peligroso… Éste es quizá el campo en el que es el público quien juega, quien apuesta… Y quien puede o no ganar el envite entre dos gallos que pelean por atraer hacia sí a John…

Una vez más, Teatro del Noctámbulo deja muestra en la capital de su buen hacer, de su buen trabajo, de su calidad. De la capacidad para elaborar personajes humanos y no esterotipados, para elaborar dramas veraces y auténticos, para darnos la oportunidad de reflexionar sobre la identidad de alguien incapaz de ello por cobarde.

John no decide, quizá no decida nunca… Es más fácil tener siempre 21 años y dejar que otros nos digan quiénes somos… Aunque sepamos que al otro lado de la cotidianidad podría estar una placidez dispuesta a ser conjugada sin red…

Sofía Basalo.